La secuencia que todos tenemos en la cabeza es: te operan, y luego haces rehabilitación. La pregunta que casi nadie hace es la contraria: ¿y si el mejor momento para trabajar fuera antes?
Se llama prehabilitación y en España tiene respaldo oficial. La Vía RICA del Ministerio de Sanidad la recomienda con recomendación fuerte. Pero conviene leer la letra pequeña, porque dice algo muy concreto: la recomienda para mejorar la capacidad funcional antes de la cirugía. No para otra cosa.
El experimento que zanja el «ya haré rehabilitación después»
Un ensayo cogió el mismo programa exacto y lo aplicó a dos grupos: a unos antes de operarse, a otros después. Mismos ejercicios, mismo consejo nutricional, misma duración.
A las ocho semanas de la operación, habían recuperado su capacidad previa el 84% de los que entrenaron antes, frente al 62% de los que entrenaron después.
Y ahora la honestidad, que es parte del mismo estudio: las complicaciones y los días de hospital fueron iguales. Es decir: llegar más fuerte te devuelve antes a tu vida, pero ese ensayo no demuestra que te evite complicaciones.
Dónde funciona de verdad
Cirugía de cáncer de pulmón. Aquí la evidencia es de certeza alta: entrenar antes reduce a la mitad el riesgo de complicaciones pulmonares y acorta la estancia unos dos días. Por cada cinco personas que entrenan, una se libra de una complicación pulmonar.
Personas frágiles, mayores o de alto riesgo que van a cirugía abdominal mayor. Un ensayo español seleccionó a pacientes de más de 70 años o con riesgo anestésico elevado: el grupo que entrenó tuvo un 51% menos de pacientes con complicaciones.
El patrón es claro: funciona más en quien peor llega. Las propias guías lo dicen — los pacientes menos en forma son los que más probablemente se beneficien.
— Equipo clínico Bsalud
Dónde NO funciona tanto (y esto no lo vas a leer en otro sitio)
Prótesis de rodilla y cadera. Aquí la evidencia es bastante más floja de lo que se promete. Mejora el dolor y la función en las primeras semanas, pero no acorta la estancia hospitalaria y las diferencias en fuerza y función se diluyen a los 6 y 12 meses. Ni siquiera existe una revisión Cochrane del tema. Los propios autores hablan de efectos «pequeños a moderados».
Cirugía colorrectal. La revisión Cochrane encontró mejor capacidad funcional antes de operarse, pero no pudo demostrar menos complicaciones. Llegar más fuerte al quirófano y tener menos problemas después no son la misma cosa, y aquí solo está demostrado lo primero.
¿Cuánto tiempo antes? Menos del que crees
El consenso español es explícito y va en la dirección contraria a la intuición: la prehabilitación no debe retrasar la cirugía más de cuatro semanas. Cuatro semanas es el techo, no el objetivo.
Y si solo tienes dos, merece la pena igual: en el estudio de cáncer de pulmón la mitad de los programas duraban una o dos semanas y ninguno pasaba de cuatro — y aun así el resultado fue de certeza alta. En pacientes mayores y frágiles con cáncer digestivo, los programas de menos de cuatro semanas funcionaron y los de más no mostraron efecto significativo. Más largo no es mejor.
No es solo ejercicio
El modelo de referencia es trimodal: ejercicio + nutrición con aporte proteico + apoyo psicológico. Y el ejercicio debe tener tres patas: aeróbico, fuerza y musculatura respiratoria. De hecho, la fisioterapia respiratoria preoperatoria tiene por sí sola nivel de evidencia alto en la vía del Ministerio.
En resumen, sin vender humo
La prehabilitación tiene respaldo oficial en España para llegar al quirófano con más capacidad funcional; tiene evidencia fuerte para reducir complicaciones pulmonares en cirugía de pulmón; funciona sobre todo en quien peor llega; y en prótesis de rodilla y cadera hace bastante menos de lo que se dice por ahí.
Si te van a operar y quieres saber en qué punto estás, eso se mide. Es lo que hacemos en la valoración de un Plan Bsalud, siempre coordinados con tu equipo quirúrgico.
Escrito por el equipo clínico de Bsalud. Esta lectura es informativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.


