Volver al blog

Pacientes11 min de lectura21 de julio de 2026

La resonancia dice que tengo una hernia. ¿Es eso lo que me duele?

A los 50 años, ocho de cada diez personas que no tienen ningún dolor tienen la espalda «desgastada» en la resonancia. Y entre quienes se recuperaron de una ciática, una de cada tres seguía con la hernia visible al año. Qué significa entonces tu informe.

Sales de la consulta con un informe en la mano. Pone degeneración discal, protrusión, abombamiento, quizá artrosis facetaria. Y aunque nadie te ha dicho nada grave, esas palabras se quedan contigo. La pregunta que todo el mundo se hace en el coche, de vuelta a casa, es la misma: ¿entonces esto es lo que me duele, y es para siempre?

La respuesta honesta tiene dos partes, y ninguna de las dos es la que se suele contar. Ni «eso no significa nada» ni «tienes la espalda destrozada».

01

01

Lo primero: esos hallazgos son extraordinariamente frecuentes en personas que no tienen ningún dolor.

Una revisión sistemática reunió 33 estudios con 3.110 personas sin historia de dolor de espalda y les miró la resonancia. Esto es lo que encontró, por edad:

  • <b>Degeneración discal</b> (el famoso «desgaste»): la tiene el 68 % a los 40 años, el <b>80 % a los 50</b> y el 88 % a los 60. Todos ellos, sin dolor.
  • <b>Abombamiento del disco</b>: 50 % a los 40 años, 60 % a los 50, 69 % a los 60.
  • <b>Protrusión discal</b>: alrededor de <b>1 de cada 3</b> en toda la franja de 40 a 60 años.
  • <b>Artrosis de las facetas</b>: 18 % a los 40, 32 % a los 50, 50 % a los 60.

Los autores lo resumen así: son hallazgos que muchas veces pueden formar parte del envejecimiento normal y no estar asociados al dolor lumbar, sobre todo cuando aparecen de forma incidental. Ellos mismos avisan de que eso no significa que siempre sean cosa de la edad y nunca de una enfermedad. Dicho de otra manera: si a los 50 te miran la espalda por dentro, lo raro sería que estuviera impecable.

En el cuello pasa algo parecido y todavía más llamativo. En 1.211 voluntarios sanos, el 87,6 % tenía algún abombamiento cervical — incluidos tres de cada cuatro personas en la veintena. En cambio, compresión real de la médula solo aparecía en el 5,3 %. Que aparezca la palabra «abombamiento» en un informe cervical no significa que algo esté comprimido.

02

02

Segunda parte, y aquí es donde muchos artículos se pasan de frenada: eso no quiere decir que la imagen nunca importe.

Cuando se compara a personas con dolor y sin dolor menores de 50 años, los hallazgos sí son más frecuentes en quien tiene dolor. En un metaanálisis de 14 estudios con 3.097 personas, la protrusión aparecía en el 42 % de quienes tenían dolor frente al 19 % de quienes no; la degeneración discal, en el 57 % frente al 34 %. La asociación existe. Lo que ocurre es que está medida con mucha imprecisión y, sobre todo, que una asociación no dice qué causa qué en tu caso concreto.

Hay una situación en la que la imagen es parte del diagnóstico: la estenosis de canal, que por consenso solo se diagnostica cuando coinciden los síntomas característicos y la confirmación por imagen. Y hay otra en la que se vuelve relevante aunque no sea lo que diagnostica: el dolor radicular — el que baja por la pierna siguiendo un recorrido, empeora al toser o estornudar, y a veces se acompaña de pérdida de fuerza o de sensibilidad. Ahí la hernia, junto con la inflamación local, es la causa más frecuente, pero el diagnóstico se hace por la clínica; la imagen entra si se está valorando una intervención.

03

03

Entonces, ¿por qué el informe preocupa tanto? Porque las palabras que se usan cambian lo que uno cree, y eso está medido.

En un experimento con 1.375 personas se describió exactamente el mismo cuadro con seis etiquetas distintas. Llamarlo «degeneración» subía la gravedad percibida algo más de dos puntos sobre diez, y «abombamiento discal» casi punto y medio, comparado con llamarlo «un episodio de dolor de espalda» — y las dos etiquetas bajaban la expectativa de recuperarse. Y un detalle que importa mucho en consulta: tranquilizar a la persona después no borraba el efecto.

Hay que ser justos con lo que esto demuestra y lo que no. Cambia lo que la gente cree. Cuando se probó a cambiar la redacción de los informes en un ensayo real con 238.886 pacientes, el consumo de recursos sanitarios a un año no cambió; sí bajó ligeramente la prescripción de opioides. Las palabras pesan en la cabeza; su efecto sobre lo que pasa después es, como mucho, pequeño.

04

04

¿Y hacerse la prueba ayuda? Aquí conviene decir lo que dice la evidencia y no lo que suena bien.

El metaanálisis de referencia reunió 6 ensayos aleatorizados con 1.804 pacientes comparando hacer imagen inmediata frente a no hacerla, en dolor lumbar sin señales de alarma. No hubo diferencias en dolor ni en función, ni a los 3 meses ni al año. La conclusión no es «la resonancia te empeora»: es que no te mejora.

Lo que sí está bien establecido es otra cosa. En un ensayo con 421 pacientes, quienes recibieron radiografía tuvieron un 62 % más de probabilidad de volver a consultar al médico en los tres meses siguientes, y — esto es lo que sorprende — no se quedaron más tranquilos respecto a tener algo grave. Y un hallazgo anormal en la radiografía no cambió cómo evolucionaron. Eso sí: quedaron más satisfechos con la atención recibida. Que la prueba tranquilice es una idea razonable; simplemente, medida, no se cumple.

Por eso las guías dicen lo que dicen. La guía británica NICE es tajante: «No ofrecer imagen de forma rutinaria» en dolor lumbar con o sin ciática fuera de un entorno especializado, y usarla solo «si el resultado va a cambiar el tratamiento».

Y hay una versión española que dice lo mismo con una claridad difícil de mejorar. La guía del programa europeo COST B13, adaptada en España —y de ahí a Baleares— por expertos designados por las sociedades de reumatología, rehabilitación, traumatología, neurocirugía, radiología, medicina de familia y el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas, afirma literalmente:

La existencia de imágenes de degeneración discal, escoliosis, espondilosis, espondilolistesis y/o «inestabilidad vertebral», es compatible con el diagnóstico de lumbalgia inespecífica (se observan con frecuencia en sujetos sanos y asintomáticos). Su existencia no cambia el tratamiento.

— Equipo clínico Bsalud

Lo dicen radiólogos y traumatólogos españoles, no una clínica de fisioterapia. Conviene saber que ese documento es de 2006; la recomendación de NICE, más reciente, va en la misma dirección.

05

05

Quedan las dos preguntas que de verdad quitan el sueño.

¿Esto se va solo? El tejido, muchas veces sí. Una revisión sistemática calculó la probabilidad de que una hernia lumbar se reduzca sin cirugía: 96 % en los secuestros, 70 % en las extrusiones, 41 % en las protrusiones y solo un 13 % en los abombamientos — justo el hallazgo más frecuente de todos. Pero hay un matiz que no se puede omitir, y lo señala una revisión publicada en The Lancet: las hernias se reabsorben o desaparecen con el tiempo de forma independiente a que el dolor se resuelva. El tejido y el dolor siguen dos curvas distintas. Que la imagen mejore no garantiza que dejes de tener molestias, y al revés.

¿Me tengo que operar? Eso lo decide tu médico, y depende de tu caso. Lo que puede aportarse aquí es un dato: en un ensayo con 283 personas con ciática intensa de seis a doce semanas, se comparó operar pronto con seguir el tratamiento conservador y operar solo si hacía falta. En el grupo conservador, el 39 % acabó operándose. La cirugía precoz alivió el dolor de pierna antes — bastante antes. Y al año, la discapacidad era similar en los dos grupos. Es información para hablar con quien te trate, no una recomendación.

Hay un último dato que resume todo el artículo mejor que cualquier explicación. A esas mismas 283 personas les repitieron la resonancia al año. Entre las que estaban bien, un 35 % seguía teniendo la hernia visible. Entre las que seguían mal, un 33 %. Prácticamente lo mismo. La imagen, al año, no distinguía a unos de otros.

06

06

Nada de lo anterior significa que haya que ignorar un dolor de espalda. Hay motivos concretos para llamar a tu médico, y algunos para hacerlo hoy mismo.

Y conviene decir algo sobre estas listas, porque circulan mucho y asustan más de lo que ayudan. En dolor lumbar agudo, se ha estimado que hasta el 80 % de las personas daría positivo en alguna de las señales de alarma que circulan en estas listas, mientras que la enfermedad grave es rara: entre el 1 % y el 4 % tendrá una fractura vertebral, y menos del 1 %, un tumor. Tomadas de una en una, casi ninguna cambia gran cosa la probabilidad. Son motivos para consultar, no un test para diagnosticarte a ti mismo.

07

07

Si has llegado hasta aquí con tu informe al lado, lo que probablemente estés buscando no es una segunda opinión sobre la imagen: es saber qué se puede hacer. Y eso empieza por una valoración de cómo te mueves, qué has dejado de hacer y qué te duele exactamente — no por una foto de tus discos.

En nuestro caso eso es una primera sesión de valoración con tests que se repiten después, para ver si lo que hacemos está cambiando algo medible. Si el dolor lleva meses instalado, quizá te interese leer también por qué el reposo no funciona en el dolor de espalda crónico.

Este artículo no sustituye la valoración de un profesional sanitario. La interpretación de una prueba de imagen y la decisión sobre qué hacer con ella corresponden a tu médico, que es quien conoce tu caso completo.

Escrito por el equipo clínico de Bsalud. Esta lectura es informativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

↓ Del artículo a tu caso

¿Tienes un informe y nadie te lo ha explicado?

Podemos valorar cómo te mueves y qué te limita, que es de donde sale el plan. Cuarenta minutos, sin compromiso, en Oleiros, Betanzos o Pontevedra.

Ver cómo trabajamos

↳ La valoración dura 40 min y no tiene compromiso. Si lo que necesitas no es fisioterapia, te lo decimos.

Cada afirmación · su fuente

Fuentes de este artículo.

Cada afirmación con dato se apoya en literatura publicada. Estas son las referencias, con enlace directo para que lo compruebes tú.

15 referencias
  1. 01
    Brinjikji W, Luetmer PH, Comstock B, Bresnahan BW, Chen LE, Deyo RA, et al. Systematic Literature Review of Imaging Features of Spinal Degeneration in Asymptomatic Populations.AJNR Am J Neuroradiol. 2015;36(4):811–81633 estudios, 3.110 personas sin historia de dolor de espalda. Los propios autores advierten de sesgo de reclutamiento y de que no se estratificó por gravedad del hallazgo: las cifras por década son estimaciones, no un censo.PMC
  2. 02
    Nakashima H, Yukawa Y, Suda K, Yamagata M, Ueta T, Kato F. Abnormal findings on magnetic resonance images of the cervical spines in 1211 asymptomatic subjects.Spine. 2015;40(6):392–398Abombamiento cervical en el 87,6 %, pero compresión medular solo en el 5,3 %. Población japonesa: extrapolable con prudencia.PubMed
  3. 03
    Brinjikji W, Diehn FE, Jarvik JG, Carr CM, Kallmes DF, Murad MH, Luetmer PH. MRI Findings of Disc Degeneration are More Prevalent in Adults with Low Back Pain than in Asymptomatic Controls: A Systematic Review and Meta-Analysis.AJNR Am J Neuroradiol. 2015;36(12):2394–239914 estudios caso-control, 3.097 personas, solo ≤50 años. La asociación existe pero los intervalos de confianza son muy amplios y la heterogeneidad alta: sirve para decir «se asocia», no para cuantificar tu caso.PubMed
  4. 04
    Hartvigsen J, Hancock MJ, Kongsted A, Louw Q, Ferreira ML, Genevay S, et al. What low back pain is and why we need to pay attention.The Lancet. 2018;391(10137):2356–2367Serie del Lancet sobre lumbalgia. De aquí salen el criterio clínico del dolor radicular, el consenso sobre estenosis de canal y el matiz de que las hernias se reabsorben con independencia de que el dolor se resuelva.wrap.warwick.ac.uk
  5. 05
    Chou R, Fu R, Carrino JA, Deyo RA. Imaging strategies for low-back pain: systematic review and meta-analysis.The Lancet. 2009;373(9662):463–4726 ensayos aleatorizados, 1.804 pacientes. Ninguna diferencia en dolor ni función. El resultado es «no mejora», no «empeora»: los intervalos incluyen el cero.PubMed
  6. 06
    Kendrick D, Fielding K, Bentley E, Kerslake R, Miller P, Pringle M. Radiography of the lumbar spine in primary care patients with low back pain: randomised controlled trial.BMJ. 2001;322(7283):400–405421 pacientes. El aumento de consultas (RR 1,62) es firme; el empeoramiento clínico lo califican los propios autores de «borderline».PubMed
  7. 07
    Kendrick D, Fielding K, Bentley E, Miller P, Kerslake R, Pringle M. The role of radiography in primary care patients with low back pain of at least 6 weeks duration: a randomised (unblinded) controlled trial.Health Technol Assess. 2001;5(30):1–69El informe largo del mismo ensayo. De aquí sale que quienes recibieron radiografía no estaban menos preocupados ni más tranquilos respecto a una enfermedad grave, aunque sí más satisfechos con la atención (a los 9 meses).PubMed
  8. 08
    O'Keeffe M, Ferreira GE, Harris IA, Darlow B, Buchbinder R, Traeger AC, et al. Effect of diagnostic labelling on management intentions for non-specific low back pain: a randomized scenario-based experiment.European Journal of Pain. 2022;26(7):1532–15451.375 participantes. Es un experimento con escenarios hipotéticos: mide lo que la gente cree y dice que haría, no lo que hace con su propia espalda.PMC
  9. 09
    Jarvik JG, Meier EN, James KT, Gold LS, Tan KW, Kessler LG, et al. The Effect of Including Benchmark Prevalence Data of Common Imaging Findings in Spine Image Reports on Health Care Utilization Among Adults Undergoing Spine Imaging: A Stepped-Wedge Randomized Clinical Trial.JAMA Netw Open. 2020;3(9):e2015713Ensayo pragmático con 238.886 pacientes y 98 centros. Cambiar la redacción del informe no modificó el uso de recursos sanitarios (RVU a 365 días); sí redujo ligeramente la prescripción de opioides (OR 0,95; p = 0,04). El número de operaciones no fue un desenlace del ensayo.PubMed
  10. 10
    Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (NG59).National Institute for Health and Care Excellence. 2016, act. 2020Recomendación 1.1.4: no ofrecer imagen de forma rutinaria. 1.1.6: solo si el resultado va a cambiar el tratamiento.NICE
  11. 11
    Grupo Balear de Trabajo del Programa Europeo COST B13 Resumen de las recomendaciones de la Guía de Práctica Clínica para la lumbalgia inespecífica (versión balear de la adaptación española de la guía COST B13).Conselleria de Salut i Consum, Illes Balears. 2006Elaborada con expertos designados por SER, SERMEF, SECOT, SENEC, SERAM, semFYC, SEMERGEN, SEMG y el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas. Es de 2006: se cita por su valor de consenso español, junto a la guía NICE, más reciente.kovacs.org
  12. 12
    Chiu CC, Chuang TY, Chang KH, Wu CH, Lin PW, Hsu WY. The probability of spontaneous regression of lumbar herniated disc: a systematic review.Clin Rehabil. 2015;29(2):184–19531 estudios revisados, 9 aptos para el cálculo. Cohortes seleccionadas (personas a las que se repitió la imagen): la dirección es sólida, los porcentajes exactos menos.PubMed
  13. 13
    Peul WC, van Houwelingen HC, van den Hout WB, Brand R, Eekhof JAH, Tans JTJ, et al. Surgery versus prolonged conservative treatment for sciatica.N Engl J Med. 2007;356(22):2245–2256283 pacientes con ciática grave de 6 a 12 semanas. Describe lo que ocurrió en ese ensayo; la indicación quirúrgica es una decisión médica individual.PubMed
  14. 14
    el Barzouhi A, Vleggeert-Lankamp CLAM, Lycklama à Nijeholt GJ, Van der Kallen BF, van den Hout WB, Jacobs WCH, et al. Magnetic resonance imaging in follow-up assessment of sciatica.N Engl J Med. 2013;368(11):999–1007Los mismos 283 pacientes, con resonancia repetida al año. La hernia era visible en el 35 % de quienes evolucionaron bien y en el 33 % de quienes no.PubMed
  15. 15
    Downie A, Williams CM, Henschke N, Hancock MJ, Ostelo RWJG, de Vet HCW, et al. Red flags to screen for malignancy and fracture in patients with low back pain: systematic review.BMJ. 2013;347:f709553 señales de alarma evaluadas. Solo unas pocas resultan informativas; la mayoría, aisladas, apenas modifica la probabilidad de que exista algo grave.PMC
↳ Empezar es lo más difícil

Reserva 40 minutos. Te enseñamos qué se puede recuperar.

Sin compromiso. Sin promesas. Solo evidencia y un plan claro al final de la sesión.

También puedes llamarnosOleiros+34 623 426 818Betanzos+34 601 605 538Pontevedra+34 666 142 423